¿Sabías que hay alimentos que son riquísimos para nosotros, pero que, para nuestras mascotas, podrían ser letales?
Antes de abordar exactamente cuáles son estos elementos, hay que tener en cuenta las proporciones. No es lo mismo una onza de chocolate para un ser humano de 80 kilos que para un mastín de 30, o un chihuahua de 2; o una rica uva, o una simple ala de pollo entera, hueso incluido.
Y ahora, vamos a ver cuántos de los siguientes elementos ya conocías.
Teobromina
El chocolate, el cacao o el té contienen teobromina (entre otros muchos). Es una molécula que nuestras mascotas no son capaces de digerir correctamente. Es como dar gluten a un celíaco o lactosa a un intolerante a la lactosa. Los síntomas pueden ir desde hinchazón, dolor estomacal, diarrea, obstrucción intestinal a problemas neurológicos como la ataxia (falta de coordinación en los movimientos), convulsiones, taquicardia o cianosis.
Según los estudios, la toxicidad de la teobromina comienza cuando se ingiere en una proporción de 20-80 mg/kg de peso. Es decir, que si se ingiere por debajo de esa proporción los síntomas serían leves o, incluso, inexistentes. Además, es conveniente añadir que, cuanto mayor pureza tenga el cacao, más teobromina contiene.
Hay que tener en cuenta que, para nosotros, la cantidad a ingerir para ser considerado tóxica es mucho, mucho más alta, así que los humanos tampoco nos libramos.
Cafeína o teína
A efectos químicos, la cafeína es muy parecida a la teobromina, sin embargo, la cafeína se absorbe mucho más rápido y sus efectos son más fuertes. Los síntomas son los mismos, pero, al ser de absorción rápida, provocarán una reacción mucho más temprana y notoria.
Alcohol
No creo que haga falta hacer hincapié en lo malo que es el alcohol para todo el mundo, ya sea en humanos o en mascotas. Sin embargo, nuestras mascotas son más susceptibles (por su peso) y una mínima cantidad les puede provocar grandes problemas: digestivos, renales, un coma etílico o la muerte.
Lácteos
Todos sabemos que nuestras mascotas, cuando son cachorros recién nacidos, deben ingerir leche, pero no todos saben que, al crecer, pierden la capacidad de digerir la lactosa.
Entonces, ¿podemos dar leche sin lactosa, soja o similar? La respuesta es sí, podemos, pero tendremos que tener en cuenta el nivel de azúcar y las calorías. La leche de coco es hipercalórica, así que, quizás, no sea la más adecuada. Es crucial encontrar ese tipo de leche que sea sana sin que dejemos de lado el resto de proteínas y vitaminas que deben ingerir.
Sal
Vale, sé lo que vais a pensar: «La sal también es mala para nosotros en exceso». Claro, todos sabemos que una gran cantidad de ingesta continuada de sal produce colesterol, problemas circulatorios, hipertensión…, pero, te sorprendería la cantidad de alimentos que la contienen: embutidos, comida basura (MUY ricos en sal y calorías), pan, quesos, salsas, comida preparada (brick de caldo, sopas, etc.), conservas, bollería… Ante la duda, mira siempre la etiqueta.
Uvas y pasas
Una sola uva, una, puede ser fatal para nuestras mascotas. Aunque para nosotros son una gran fuente de nutrientes, hay un elemento, por ahora desconocido, que causa graves problemas renales y gastrointestinales en los animales.
Hay que tener en cuenta que las pasas son uvas secas, así que se le aplica exactamente el mismo criterio de toxicidad.
Los síntomas varían desde el vómito, diarrea, temblores, inapetencia, deshidratación, etc.
Otras frutas y verduras
Hay que tener mucho cuidado con las frutas que tengan hueso en su interior como los albaricoques, el melocotón, etc. Los animales no son conscientes que no es bueno para ellos, así que se lo meterán todo para adentro sin saber que puede provocarles una obstrucción o, si se aloja en mal sitio, asfixia. Además, si llegara a digerirlo, este huesecito contiene cianuro (como las pepitas de la manzana) y ya sabemos cómo de malo es esto.
El aguacate, por sí mismo, es tóxico porque contiene persina. Los perros son menos susceptibles que el resto de animales, pero si podemos evitarlo por completo, mejor. Sus síntomas son diarrea, vómitos, dolor abdominal o, incluso, pancreatitis.
La solanina, elemento natural que contienen las verduras crudas como el tomate no maduro, la patata o la berenjena. Tiene propiedades pesticidas y fungicidas, por lo que su ingesta no es recomendable ni para humanos ni para animales. Tiene síntomas gastrointestinales y neurológicos, por lo que su no tratamiento puede agravarse rápidamente hasta ser fatales.
Comida enlatada
No serías el primero ni el último que da una lata de atún a su gato pensando que sería el mejor manjar, sin embargo, está muy lejos de la verdad.
Si quieres darle atún es mejor que compres chuches específicas para ellos pues, nuestra comida enlatada puede tener altos contenidos de mercurio; tóxicos para ellos, aunque no para nosotros. Por experiencia propia, mejor no correr el riesgo, pues, una mínima cantidad, puede llevarnos de cabeza al veterinario.
El mismo principio se utiliza con el resto de alimentos enlatados, a lo que hay que sumar la cantidad de sal y calorías que contienen.
Cebollas, cebollinos, puerros y ajos
Estos alimentos contienen tiosulfato, un elemento que puede provocar hemólisis, es decir, destrucción de los glóbulos rojos, lo que ocasiona una anemia hemolítica.
Huesos de pollo y demás.
Soy consciente que el dar huesos de pollo, cordero, etc, a los perros, e incluso gatos, es una costumbre muy habitual, así que os pido que, por favor, cuezas todo antes de dárselo. De esta forma los huesos serán mucho más quebradizos y será menos probable que se atasque donde no debe, rasgue o pinche a su paso.
Ahora, si podéis darle huesos hechos específicamente para ellos, mucho mejor. Añade vitaminas y calcio a su dieta y ayuda a prevenir, e incluso eliminar, el sarro.
Seguro que si te pones a investigar descubres muchas más alimentos que no he incluido, así que te animo a que te informes correctamente y, si sigues teniendo dudas, preguntes directamente a tu veterinario.
