Hay mucha diversidad de opinión acerca de esta pregunta, por lo que trataré de explicarlo y que así podamos, al menos, tener una opinión basada en fundamentos y estudios y no en mera percepción o creencias.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la salud es un estado de bienestar físico, mental y social, por lo que no se basa solamente en la ausencia de daño o enfermedad. Esto quiere decir que tanto los humanos como los animales requerimos de un buen estado de salud en todos los ámbitos para poder vivir felizmente.
Dejando a un lado el lado físico, quiero centrarme sobre todo en los ámbitos mental y social que son los que nos interesan para explicar este artículo.
Algunos animales son más sociales que otros ya que pueden vivir en familias, sanguíneas o jerárquicas, o de forma más solitaria reuniéndose con otros ejemplares de su misma especie solo en épocas de reproducción.
En el ámbito psicológico, es muy importante que diferenciemos una emoción de un sentimiento. El primero es la respuesta neuroquímica y hormonal ante un estímulo concreto; por ejemplo cuando el perro ladra y mueve la cola contento cuando escucha el sonido de la comida. Sin embargo, el sentimiento es el resultado de procesar racionalmente una emoción. Por ejemplo, cuando recuerdas una emoción y tu estado emocional cambia a consecuencia de ello.
Todavía no existen estudios concretos que puedan afirmar con rotundidad que los animales pueden pensar y razonar como lo hacemos nosotros, por lo tanto, no podemos decir que ellos tengan sentimientos pero sí emociones.
Es un error que intentemos explicar con razonamientos humanos el comportamiento animal pues ellos no son nosotros. Existen muchos esfuerzos por demostrar que los animales piensan y sienten como lo hacemos nosotros para demostrar su derecho a ser conservados como ser vivo pero ellos merecen vivir por sí mismos sin necesidad de que los humanicemos.
Dicho esto, podemos entrar en un gran amplio mundo de las demostraciones de las emociones en distintas especies de animales.
Gracias a diversos estudios de biólogos y etólogos sabemos que los elefantes son capaces de saber cuando un miembro de su manada está a punto de morir y le acompañan hasta días después de haber fallecido. Se quedan con él guardándole luto e incluso intentan reavivarlo. También se han escuchado a madres producir sonidos similares a los llantos por la pérdida de sus crías.
Lo mismo pasa con muchos mamíferos como los primates y los cetáceos como los delfines. Estos últimos están considerados como los animales más inteligentes, incluso más que nosotros según a quién preguntes, y sabemos que tienen su propio lenguaje, que tienen nombre y que incluso se pueden reconocer en un espejo.
Tras todo esto, nos podemos hacer la siguiente pregunta.
¿Cómo demuestran sus emociones?
Algo que tienen en común todos los mamíferos es en la posición de sus orejas. Unas orejas rectas hacia arriba pueden indicar tensión, alerta o felicidad (habría que tener en cuenta la posición del resto del cuerpo para diferenciarlo). Las orejas hacia atrás suelen ser un aviso antes de un ataque. Si las tienen caídas son un indicio de miedo o sumisión. Algo parecido ocurre con la cola.
La pérdida de un compañero o pareja puede demostrarse con una falta de apetito, decaimiento, automutilación, irritabilidad… cada individuo tiene su propia forma de sentir.
Incluso la presencia de estereotipias (repetición involuntaria e intempestiva de un gesto, acción o sonido) pueden ser un indicio de una mala salud mental en el animal. Hay muchas causas: por una falta de estímulo social, alimentario o ambiental… Por ese motivo es muy importante que todos los animales domésticos tengan juguetes con los que entretenerse, que no les establezcamos rutinas y que variemos la comida de vez en cuando con premios o una forma distinta de presentárselos. De esta manera hacemos su vida más entretenida.
¿Cómo les afectan las emociones humanas?
Todo animal que tenga contacto con un cuidador o un tutor está expuesto a percibir las emociones del humano e incluso padecerlas con él. Por ejemplo, los gatos son muy propensos a sufrir estrés cuando su tutor está inquieto o irritable. Una tensión emocional entre los miembros de una vivienda puede pasarle factura a la mascota porque siente que algo no va bien.
Debemos tener claro que las emociones no son solo cosa de mamíferos pues los reptiles, anfibios, peces y aves también son animales y, por tanto, sienten. Aunque todos de manera distinta, como nosotros.
En resumen, debemos tener cuidado con lo que transmitimos a nuestras mascotas y a percibir cuando algo no va bien en ellas pues puede ser resultado de un proceso patológico escondido que tenemos que detectar para poder tratar.

Holita 🙂
Como siempre una entrada muy interesante, yo creo que algunos animales si sienten pero no de la misma forma que los humanos.
Un beso 🙂