¿Conoces esa frase tan repetida en estos últimos años de «¡No compres! ¡Adopta!»? Pues si tras oírla sigues teniendo dudas sobre qué opción elegir a la hora de incorporar un nuevo miembro a la familia, te interesa seguir leyendo: haré una comparativa de ambas opciones explicando sus diferencias y lo que ello supone.
Antes de comenzar quiero hacer mucho hincapié en que cualquier gato no vale para cualquier familia. Un gato que ha tenido un pasado violento con un perro no podría estar en un hogar donde haya uno, no al menos sin un entrenador especializado que se haga cargo de la situación. Hay gatos que no aceptan a los niños, ya sea porque su personalidad sea distante, se estresen con facilidad o simplemente se asusten. Quizás te convenga buscar uno más tranquilo y social o incluso juguetón. Eso sin tener en cuenta que tú no eliges al gato, ellos te eligen a ti.
Dicho esto, procederé a explicar qué opciones tenemos a la hora de añadir un miembro felino a nuestra familia:
Comprar
Esto sería comprar en una tienda de mascotas o a un particular (un criador). Todo depende de si el gato tiene pedigrí o es un mestizo. En gatos se utiliza la raza de «Común Europeo» para los mestizos de los que no sabemos quiénes son sus ancestros. Si es un gato con pedigrí tenemos que tener en cuenta quiénes son sus predecesores pues es muy habitual que se crucen gatos muy cercanos genéticamente y ganemos en poca consanguinidad. Dicho con otras palabras: juntar primos con primos, hermanos con hermanos, padres con hijos, etc.
Una vez aclarado esto valoremos. ¿Está bien comprar un gato en una tienda? Cualquier animalista, veterinario o en definitiva, amante de los animales te dirá que no. ¿Por qué? Porque estar 24/7/365 en una jaula de como mucho 1×1 m² (y ya estoy exagerando), no es bueno para ninguna mascota ya que no estimula en absoluto su crecimiento físico y mental.
Un gato necesita correr, jugar, cazar y, si él quiere, ser mimado. Una jaula de cristal donde ven a gente, y sobre todo niños, golpeando sus cristales, asustándoles y estresándoles, ¿de verdad crees que es lo más adecuado para ellos? Eso sin contar que lo más habitual en gatos que no son vendidos es que a medida que crecen pueden pasar tres cosas: que les bajen el precio, que los regalen (si tienen suerte) o que los eutanasien. Ten en cuenta que es un negocio y un animal que no es vendido no genera beneficios.
¿Qué pasa con un criador? Pues eso ya depende de cada uno. Hay algunos que prefieren cruzar a las gatas una y otra vez, como si fueran una fábrica en constante funcionamiento que no deja de echar cachorros. Lo que supone que la madre tenga una mala calidad de vida y cuando deje de ser rentable… pues ya te imaginas.
Es muy importante que investigues las credenciales de dicho criador porque hay muchas estafas y mucho tráfico de animales en este mundo.
Por otra parte, tienes criadores que llamaremos directamente particulares. Serían tutores de animales que tienen una camada de gatitos y deciden venderlos. ¿El problema? Que como no tienen una documentación que les acredite como criadores no tienes ninguna garantía de que lo que te están vendiendo sea realmente así. Pueden venderte un común europeo con mucho pelo como un angora sin que lo sepas porque desde cachorro no se aprecian tanto las diferencias entre razas. Eso sin mencionar las posibles enfermedades que puedan tener. ¿Que harás? ¿Reclamarles cuando ya esté crecido o enfermo? No se harán cargo de nada.
No entraré en el mercado de compra de gatos por Internet porque me parece descabellado e inhumano.
Adoptar
Es la opción que todo el mundo recomienda, ¿por qué? Porque no favoreces el mercado de compraventa de animales ni su utilización como objetos.
¿Dónde puedes adoptar a un gato?
En primer lugar, en una protectora o refugio. Ellos siempre se aseguran que los gatetes tengan un buena calidad de vida, que estén en tratamiento de cualquier enfermedad que puedan estar padeciendo y te avisarán de ser el caso. Tendrán todos sus papeles en regla y, en general, podrás fiarte de ellos. Además te ayudarán a elegir el más adecuado para tu hogar en cuanto a su personalidad.
Lo más seguro es que te lo den vacunado, esterilizado, desparasitado y con microchip por un precio muy económico.
Debes tener en cuenta que no todos los animales que viven en estos lugares tienen problemas de carácter o enfermedades, para nada. Es más, es más común que haya enfermedades genéticas en animales con pedigrí que en los comunes. A parte, tener un determinado carácter no lo hace peor gato, sino que tiene peculiaridades como podemos tener nosotros y tenemos que aceptarlos tal y como son.
Otra forma de adoptar es recogerlo directamente de la calle. Claramente lo primero que deberás hacer es llevarlo al veterinario para que compruebe que no es un animal que se ha perdido, que le haga una revisión completa, le desparasite y, en definitiva, que mire si todo está bien. Pero ten en cuenta que aquí no podrás valorar la personalidad del gato.
En resumen, la decisión es siempre tuya como tutor. Puedes elegir la opción que más te convenga pero con este artículo he querido dejar claro cuáles son los pros y los contras de todo esto.
En próximos artículos hablaré de las normativas y todo lo que hace falta cuando finalmente ya tienes un gatito nuevo en la familia.
