La subfamilia Pantherinae es la otra que nos quedaba de la familia Felidae. Incluye dos géneros Panthera y Neofelis, que se subdividen, a su vez, en 5 y 2 especies, respectivamente.
Como podéis ver en la imagen de más arriba, los taxonomía de esta subfamilia se divide así:
- Género Panthera
- Panthera leo (León)
- Panthera onca (Jaguar)
- Panthera pardus (Leopardo)
- Panthera tigris (Tigre)
- Panthera uncia (Leopardo de las nieves)
- Género Neofelis
- Neofelis nebulosa (Pantera nebulosa)
- Neofelis diardi (Pantera nebulosa de Borneo)
Recientemente hubo una propuesta que contemplaba dividir al leopardo de las nieves como un nuevo género dentro de la subfamilia Pantherinae, pero los resultados de los estudios genéticos han establecido que son hermanos de los Tigres, por lo que se mantienen dentro del género Panthera.
Otra discrepancia es con la familia Neofelis diardi, que en algunas taxonomías se nombra como subespecie de Neofelis nebulosa, pero según se ha establecido, es lo suficientemente diferente como para ser una especie por sí misma1.
Como ya comentábamos en el artículo de la Subfamilia Felinae, los Pantherinae se caracterizan por esa adaptación en su garganta que les permite rugir, a excepción del leopardo de las nieves (que no puede, aunque tiene todas las herramientas para hacerlo). Además, son felinos de gran tamaño (sobre todo los panthera), con mucha fuerza y peso y que dominan el territorio donde habitan: son superdepredadores.
A excepción del león, que vive en manada, el resto de especies son solitarias, que se juntan única y exclusivamente para el apareamiento y después se separan.
Lamentablemente, todas las especies están amenazadas en mayor o menor medida por la acción del ser humano, por lo que es muy importante concienciarnos en mantener su hábitat, evitar el comercio ilegal y controlar la caza furtiva.
En próximos artículos explicaré el concepto de «pantera negra». Como anticipo solo diré que no es una especie, sino una mutación genética.
